SABANA nace de la belleza salvaje de la naturaleza, de sus formas imperfectas, del movimiento de las hojas, de las flores que se abren al sol, de las texturas de la tierra y de una fauna que comienza a asomarse entre la vegetación.
Una colección en la que el dorado se convierte en protagonista y los pendientes crecen, se retuercen, florecen y adquieren volumen hasta convertirse en pequeñas esculturas.
Hemos diseñado SABANA pensando en la invitada que quiere que sus pendientes formen parte del look, no que simplemente lo acompañen. Piezas rotundas, luminosas y especiales, capaces de transformar un vestido con un solo gesto.
Flores casi irreales. Hojas. Espirales. Texturas orgánicas. Formas que recuerdan semillas, caparazones y criaturas escondidas entre la vegetación.
Y entre ellas, algunas pistas.























